El favor de Dios no tiene nada que ver con sus bendiciones. Son dos cosas muy diferentes. Cuando finalmente comprendemos qué es el favor de Dios, experimentamos verdadero consuelo y nuestras pruebas se vuelven más fáciles de sobrellevar.


El favor de Dios no tiene nada que ver con sus bendiciones. Son dos cosas muy diferentes. Cuando finalmente comprendemos qué es el favor de Dios, experimentamos verdadero consuelo y nuestras pruebas se vuelven más fáciles de sobrellevar.

Quizás veas tu celibato como algo que esperar. Pero ¿y si fuera una fortaleza estratégica para transformar el mundo? No subestimes tu impacto, incluso cuando tus acciones pasen desapercibidas. El Reino también se construye en las sombras.

Este es un lema que a veces escuchamos, especialmente en círculos cristianos. Al reflexionar sobre esta frase, nos damos cuenta de que es una perla de sabiduría para aplicar en todas las áreas de nuestra vida, especialmente en la búsqueda de pareja.

Detente un momento y piensa: la etapa en la que te encuentras es parte de tu entrenamiento. Dios quiere moldear tu alma, transformar tus pensamientos, tu carácter. Quiere enseñarte una lección muy específica; ¿estás escuchando?

Tenemos una necesidad, así que le pedimos a Dios una solución. Pero a veces, estamos tan concentrados en la solución que pedimos que no vemos la respuesta que Dios ya nos ha dado.