Por supuesto, el fruto más importante del arrepentimiento es la restauración de nuestro acceso a Dios, la capacidad de entrar en su presencia. Pero también hay otros beneficios que podemos considerar para animarnos a apartarnos del pecado.


Por supuesto, el fruto más importante del arrepentimiento es la restauración de nuestro acceso a Dios, la capacidad de entrar en su presencia. Pero también hay otros beneficios que podemos considerar para animarnos a apartarnos del pecado.

El hecho de ser creyentes y vivir por fe no significa que debamos creer todo lo que oímos. Es fundamental usar el discernimiento, ya sea en nuestra lectura diaria, en nuestras relaciones o incluso en nuestros pensamientos.

Un recuerdo doloroso resurge de repente y la duda se instala. Si el dolor persiste, ¿es por falta de sinceridad? No. Sanar el corazón lleva tiempo y a veces requiere perdonar de nuevo.

En todos los libros bíblicos para niños, encontramos la historia de Daniel en el foso de los leones o la experiencia de sus amigos en el horno de fuego. Pero la mejor lección de vida se encuentra entre líneas.

Más allá del ejercicio y la alimentación, el verdadero bienestar requiere paz mental. ¿Y si el secreto estuviera en la acción y el servicio? Esto es lo que el estilo de vida de Jesús nos enseña para liberar nuestra mente.