Más allá del ejercicio y la alimentación, el verdadero bienestar requiere paz mental. ¿Y si el secreto estuviera en la acción y el servicio? Esto es lo que el estilo de vida de Jesús nos enseña para liberar nuestra mente.


Más allá del ejercicio y la alimentación, el verdadero bienestar requiere paz mental. ¿Y si el secreto estuviera en la acción y el servicio? Esto es lo que el estilo de vida de Jesús nos enseña para liberar nuestra mente.

¡Qué difícil es confiar en Dios! Nos apresuramos a controlar cada aspecto de nuestras vidas. Sin embargo, su paz supera con creces la satisfacción de un proyecto terminado. Es esta verdadera paz la que debemos buscar a toda costa.

Esta es una expresión que escuchamos a menudo, especialmente en círculos cristianos. Y cuando un cristiano está seguro de su sentimiento, incluso podría decir: “Dios lo ha puesto en mi corazón”. Sin embargo, debemos ser muy cautelosos con los impulsos de nuestro corazón.

Nos gustaría ser tan espirituales como cierto hombre de Dios, o tan ricos como otra figura prominente. Pero incluso si nos esforzamos mucho por emular su éxito, la Biblia dice que nuestro entorno tiene la última palabra.

Si bien los niños son expertos en preguntar “¿por qué?”, a menudo perdemos este reflejo al crecer. Sin embargo, preguntar es esencial para asimilar información, profundizar nuestra fe y construir conexiones con quienes nos rodean.