Estar soltero y sin hijos a veces puede generar temor sobre el futuro. Afortunadamente, Isaías 54:1 ofrece una esperanza maravillosa: al invertir en el discipulado, también heredas los beneficios de tener una familia en Cristo.


Estar soltero y sin hijos a veces puede generar temor sobre el futuro. Afortunadamente, Isaías 54:1 ofrece una esperanza maravillosa: al invertir en el discipulado, también heredas los beneficios de tener una familia en Cristo.

Cuando la confianza y el pacto matrimonial se ven destrozados por la infidelidad, se siente como si el mundo se derrumbara. La confusión, la ira, el dolor, la vergüenza y la desesperación a menudo se arremolinan en una tormenta de violencia inimaginable. Sientes que te mueres por dentro.

Volverse a casar después del divorcio es una decisión compleja que debe basarse en la Palabra de Dios y guiarse por Su Espíritu. La sanidad, la comprensión de las Escrituras y no apresurar una relación requieren depender del Señor.

Acabas de pasar por una dura experiencia que te empujó a abandonar tu relación. Estás cansado de abrir tu corazón a la gente sólo para que te maltraten y te dejen. Si este es usted, aquí hay cinco pensamientos en los que Dios le pide que piense.

Las rupturas son dolorosas. Nuestro corazón se siente como una pelota de tenis después de un partido entre las hermanas Williams. O un ovillo de lana entre las patas de un gato. Pero siguiendo estos consejos superarás estos momentos difíciles más fácilmente.