Una mujer piadosa no solo debe saber reconocer las señales que la llevarán a conocer y casarse con un hombre que Dios aprueba, sino también ser cautelosa con las señales falsas que pueden engañarla.


Una mujer piadosa no solo debe saber reconocer las señales que la llevarán a conocer y casarse con un hombre que Dios aprueba, sino también ser cautelosa con las señales falsas que pueden engañarla.

Recientemente leí una cita muy cierta: “En las relaciones, los pequeños detalles tienen un gran impacto”. Creo que esta cita también aplica cuando se busca iniciar una relación. A veces, los pequeños detalles tienen un gran impacto.

Generalmente no tenemos problema en encontrar nuestros defectos, pero no debemos olvidarnos de descubrir también los tesoros que Dios ha puesto dentro y alrededor de nosotros. Nos espera una gran riqueza; ¡solo tenemos que encontrarla!

¿Es pecado que una mujer dé el primer paso? ¿Puede esto repeler a un hombre? Si ella toma el asunto en sus manos ¿es porque no confía en Dios? ¡Preguntas difíciles!

Esto es lo que dijo Dios cuando miró a Adán. Y el resto lo sabemos: Dios creó a Eva para que fuera su ayudante. Pero ¿significa este pasaje que no es bueno que un hombre (o una mujer) permanezca soltero? ¡De ninguna manera!