Un recuerdo doloroso resurge de repente y la duda se instala. Si el dolor persiste, ¿es por falta de sinceridad? No. Sanar el corazón lleva tiempo y a veces requiere perdonar de nuevo.


Un recuerdo doloroso resurge de repente y la duda se instala. Si el dolor persiste, ¿es por falta de sinceridad? No. Sanar el corazón lleva tiempo y a veces requiere perdonar de nuevo.

En todos los libros bíblicos para niños, encontramos la historia de Daniel en el foso de los leones o la experiencia de sus amigos en el horno de fuego. Pero la mejor lección de vida se encuentra entre líneas.

Más allá del ejercicio y la alimentación, el verdadero bienestar requiere paz mental. ¿Y si el secreto estuviera en la acción y el servicio? Esto es lo que el estilo de vida de Jesús nos enseña para liberar nuestra mente.

¡Qué difícil es confiar en Dios! Nos apresuramos a controlar cada aspecto de nuestras vidas. Sin embargo, su paz supera con creces la satisfacción de un proyecto terminado. Es esta verdadera paz la que debemos buscar a toda costa.

Esta es una expresión que escuchamos a menudo, especialmente en círculos cristianos. Y cuando un cristiano está seguro de su sentimiento, incluso podría decir: “Dios lo ha puesto en mi corazón”. Sin embargo, debemos ser muy cautelosos con los impulsos de nuestro corazón.