Una semana en un chalet, deportes acuáticos, fogatas… cuando estamos solos, algunas salidas pueden parecer más difíciles de imaginar. ¿Necesitas ideas? ¡Aquí hay algunos para ocupar tu verano!


Una semana en un chalet, deportes acuáticos, fogatas… cuando estamos solos, algunas salidas pueden parecer más difíciles de imaginar. ¿Necesitas ideas? ¡Aquí hay algunos para ocupar tu verano!

Si bien los niños son expertos en preguntar “¿por qué?”, a menudo perdemos este reflejo al crecer. Sin embargo, preguntar es esencial para asimilar información, profundizar nuestra fe y construir conexiones con quienes nos rodean.

Tenemos una necesidad, así que le pedimos a Dios una solución. Pero a veces, estamos tan concentrados en la solución que pedimos que no vemos la respuesta que Dios ya nos ha dado.

Nuestras emociones pueden estar heridas, nuestros corazones quebrantados, y necesitamos buscar sanación. ¡Pero eso no significa que ya no podamos amar! A través del Espíritu Santo, podemos acceder a otra fuente de emociones.

Es una expresión muy popular. Se puede usar para estar preparado (en el sentido de: para estar seguro) o por preocupación (es decir: ¿Y si ocurriera algo tan desafortunado…?). Estar preparado es bueno, pero no estar preocupado.