Vida Cotidiana

Todos somos iguales

Frente a la eternidad, solo hay dos posiciones: nacido de nuevo o muerto espiritualmente. Una vez salvos, todos somos iguales ante los ojos de Dios. No hay niveles entre cristianos. Todos somos amados por igual y todos tenemos las mismas responsabilidades.

¡Atrévete a hablar!

Sobre todo, no queremos que la gente nos lea la mente. ¡Sería una terrible invasión a nuestra privacidad! Aún así, algunos solteros no se atreven a revelar sus sentimientos. “¡Deberías haberlo sabido, sin que yo tenga que decírtelo!” ¿Contradictorio?