Todas las situaciones pueden desencadenar todo tipo de emociones. ¡Así es la vida! Es importante recordar que resolver la situación no cambiará nuestras emociones. Lo ideal suele ser empezar por abordarlas.


Todas las situaciones pueden desencadenar todo tipo de emociones. ¡Así es la vida! Es importante recordar que resolver la situación no cambiará nuestras emociones. Lo ideal suele ser empezar por abordarlas.

La vergüenza puede sentirse como un peso sofocante, que nos convence de que somos defectuosos, inútiles o que no tenemos redención. Pero la Biblia no sólo habla de la vergüenza, sino que también nos ofrece un camino hacia la curación.

“Ya no hay más condenación para los que están en Cristo Jesús”. Escuchamos esto a menudo en las iglesias que predican la gracia. Entonces, cuando nos sentimos culpables, ¿deberíamos rechazar ese sentimiento? ¡No necesariamente!