El hecho de ser creyentes y vivir por fe no significa que debamos creer todo lo que oímos. Es fundamental usar el discernimiento, ya sea en nuestra lectura diaria, en nuestras relaciones o incluso en nuestros pensamientos.


El hecho de ser creyentes y vivir por fe no significa que debamos creer todo lo que oímos. Es fundamental usar el discernimiento, ya sea en nuestra lectura diaria, en nuestras relaciones o incluso en nuestros pensamientos.