A veces nos irrita la demora de Dios en responder nuestras oraciones. Pero, ¿hemos considerado que a veces somos nosotros quienes lo hacemos esperar cuando nos llama? El amor sacrificial también implica responder a Dios sin más demora.


A veces nos irrita la demora de Dios en responder nuestras oraciones. Pero, ¿hemos considerado que a veces somos nosotros quienes lo hacemos esperar cuando nos llama? El amor sacrificial también implica responder a Dios sin más demora.

Este es un lema que a veces escuchamos, especialmente en círculos cristianos. Al reflexionar sobre esta frase, nos damos cuenta de que es una perla de sabiduría para aplicar en todas las áreas de nuestra vida, especialmente en la búsqueda de pareja.

En muchos diccionarios, las palabras “asistir” y “paciente” a menudo se consideran intercambiables. La diferencia es realmente muy sutil, pero vale la pena prestarle atención.

Llevamos mucho tiempo esperando la respuesta a nuestra oración. ¿Dios nos ha olvidado? ¿Por qué no actúa? La frustración puede acumularse rápidamente. ¿Qué pasaría si Dios estuviera trabajando… fuera de nuestro campo de visión?

Todos hemos estado allí. Nuestra lucha parece prolongarse, la respuesta a nuestra oración no llega. Pronto será demasiado tarde. ¿Qué está haciendo Dios? ¿Por qué tarda tanto en respondernos?