Cuando somos personas generosas y compasivas con los demás, siempre estamos dispuestos a ofrecer nuestros talentos para satisfacer necesidades. Pero antes de emprender cualquier cosa, siempre debes hablar con Dios sobre ello.


Cuando somos personas generosas y compasivas con los demás, siempre estamos dispuestos a ofrecer nuestros talentos para satisfacer necesidades. Pero antes de emprender cualquier cosa, siempre debes hablar con Dios sobre ello.