Tener metas es algo muy bueno. Todos deberíamos fijarnos diferentes metas. Pero de todos las metas por las que podemos trabajar, el matrimonio no es una de ellas. Sin duda es un deseo intenso, pero no puede ser una meta.


Tener metas es algo muy bueno. Todos deberíamos fijarnos diferentes metas. Pero de todos las metas por las que podemos trabajar, el matrimonio no es una de ellas. Sin duda es un deseo intenso, pero no puede ser una meta.

Todas las situaciones pueden desencadenar todo tipo de emociones. ¡Así es la vida! Es importante recordar que resolver la situación no cambiará nuestras emociones. Lo ideal suele ser empezar por abordarlas.

Como hijos de Dios, disfrutamos de toda clase de bendiciones inmerecidas. Pero a veces pasamos por momentos más difíciles. E incluso estas pruebas pueden ser positivas si reaccionamos correctamente.

Al enfrentarnos a una situación difícil, a menudo nos preguntamos instintivamente por qué nos sucede. A veces encontramos la respuesta, pero también es posible que no la haya, y debemos aprender a cambiar la pregunta.

El pecado sexual, al igual que la pornografía, es una lucha para muchos cristianos. A pesar de las promesas de libertad en Cristo, las personas a menudo enfrentan obstáculos significativos que les impiden buscar ayuda.