La vergüenza puede sentirse como un peso sofocante, que nos convence de que somos defectuosos, inútiles o que no tenemos redención. Pero la Biblia no sólo habla de la vergüenza, sino que también nos ofrece un camino hacia la curación.


La vergüenza puede sentirse como un peso sofocante, que nos convence de que somos defectuosos, inútiles o que no tenemos redención. Pero la Biblia no sólo habla de la vergüenza, sino que también nos ofrece un camino hacia la curación.

En muchos diccionarios, las palabras “asistir” y “paciente” a menudo se consideran intercambiables. La diferencia es realmente muy sutil, pero vale la pena prestarle atención.

Algunos hombres solteros se quejan de que las mujeres son tan independientes que no se sienten bienvenidos. Es cierto que esta actitud puede ser repulsiva, pero también es cierto que pueden vivir sin un hombre. ¿Cuál es el punto medio?

¿Es pecado que una mujer dé el primer paso? ¿Puede esto repeler a un hombre? Si ella toma el asunto en sus manos ¿es porque no confía en Dios? ¡Preguntas difíciles!

Cuando somos personas generosas y compasivas con los demás, siempre estamos dispuestos a ofrecer nuestros talentos para satisfacer necesidades. Pero antes de emprender cualquier cosa, siempre debes hablar con Dios sobre ello.