A veces debemos revestirnos de la armadura completa del cristiano y pelear la buena batalla de la fe. Pero nunca debemos olvidar que, en otras ocasiones, debemos abandonar el campo de batalla y regresar a la fortaleza.


A veces debemos revestirnos de la armadura completa del cristiano y pelear la buena batalla de la fe. Pero nunca debemos olvidar que, en otras ocasiones, debemos abandonar el campo de batalla y regresar a la fortaleza.

Recientemente leí una cita muy cierta: “En las relaciones, los pequeños detalles tienen un gran impacto”. Creo que esta cita también aplica cuando se busca iniciar una relación. A veces, los pequeños detalles tienen un gran impacto.

Generalmente no tenemos problema en encontrar nuestros defectos, pero no debemos olvidarnos de descubrir también los tesoros que Dios ha puesto dentro y alrededor de nosotros. Nos espera una gran riqueza; ¡solo tenemos que encontrarla!

Somos verdaderamente privilegiados de ser hijos de Dios. Cuando lo hacemos nuestra fuente, podemos vivir en su descanso y ofrecer ese descanso a quienes nos rodean.

Esta es una de las últimas palabras de Jesús. Las personas solteras también podemos sentir a veces que Dios nos ha olvidado. Sin embargo, a pesar de sus preguntas, el apego de Jesús a su Padre no cambió. Una gran lección para nosotros hoy.