A veces, esto que Dios nos pide que hagamos da miedo, necesitamos coraje. Otras veces es agotador, necesitamos perseverancia. Pero a veces solo es un inconveniente. Entonces necesitamos amor y obediencia.


A veces, esto que Dios nos pide que hagamos da miedo, necesitamos coraje. Otras veces es agotador, necesitamos perseverancia. Pero a veces solo es un inconveniente. Entonces necesitamos amor y obediencia.

Este es un argumento que muchos líderes espirituales escuchan de los solteros que buscan pareja. “¡No es cristiano, pero es súper dulce!” ¿Qué hay de malo en enamorarse de una “buena” persona atea?

Ya sea en el amor, en nuestro camino profesional o incluso en nuestro crecimiento espiritual, debemos recordar que Dios nos creó a todos diferentes con una misión diferente. Por tanto, es inútil imitar a los demás.

Hay días en los que nos sentimos feos o avergonzados de haber vuelto a cometer el mismo error. A veces tenemos la impresión de que Dios está decepcionado o incluso disgustado con nosotros. Sin embargo, ¡la realidad es bastante diferente!

“No sé si estoy enamorado de esta persona…” algunos solteros cristianos a veces se preguntan cuando desarrollan una amistad más profunda. Se han acostumbrado a las normas del mundo, pero ¿qué pasa con los hijos de Dios?