Todos queremos que Dios solucione nuestros problemas y quite nuestro sufrimiento. Pero a veces lo que Dios saca de nuestra vida es una persona, un bien material o una actividad que amamos mucho. Pero gracias a nuestro pastor, nada nos faltará.


Todos queremos que Dios solucione nuestros problemas y quite nuestro sufrimiento. Pero a veces lo que Dios saca de nuestra vida es una persona, un bien material o una actividad que amamos mucho. Pero gracias a nuestro pastor, nada nos faltará.

Ya sea por la pérdida de un ser querido, o por el fracaso de una relación o de un proyecto, todos pasamos por momentos de duelo o decepción. Pero a pesar de lo doloroso que puede ser, el dolor también puede limpiar nuestros corazones.

Comenzar un nuevo proyecto es relativamente fácil. Lo que es difícil es terminarlo. Aún más: el último desafío es terminar nuestro proyecto con gracia y brillantez. Para lograrlo, ¡la Biblia es la herramienta de consulta por excelencia!

No es fácil renunciar a nuestros deseos, al negar nuestra carne. Por supuesto, queremos permanecer en la gracia de Dios, pero el desafío es grande. Afortunadamente, la Biblia nos da la solución a esto.

A nadie le gusta mostrar sus debilidades. Nadie quiere admitir sus errores. Sin embargo, Dios nos anima a permanecer humildes y reconocer nuestros defectos. ¿Eres capaz de hacer esto?