Cuando tenemos el deseo de estar en una relación, es normal, en ocasiones, preguntarnos por qué seguimos solos y cómo encontrar pareja. Pero estas preguntas nunca deben convertirse en una preocupación.


Cuando tenemos el deseo de estar en una relación, es normal, en ocasiones, preguntarnos por qué seguimos solos y cómo encontrar pareja. Pero estas preguntas nunca deben convertirse en una preocupación.

Cuando tomamos la decisión de seguir a Jesús, también abandonamos ciertos hábitos destructivos. Pero, ¿y si nuestros viejos amigos vuelven a visitarnos? ¿Cómo mantener el rumbo?

¿Estamos listos para dar la espalda al pecado y seguir a Jesús? Él nos dará la fuerza para hacer lo que nos ha llamado a hacer.

Todos conocemos a una persona cuyo interminable fluir de palabras acaba por marearnos. Mantener una conversación es un arte y es bueno aprender a cerrar los labios de vez en cuando. Sobre todo cuando estamos solteros y buscamos pareja.

Podemos perdernos fácilmente en debates teológicos y cuestiones doctrinales muy puntuales. Ampliar nuestro conocimiento de la Biblia es una gran práctica, pero a veces es bueno volver a lo básico: amar a Dios.