La espera puede parecer larga… tan larga que nos preguntamos si Dios nos ha olvidado. Pero cuando pensamos que es demasiado tarde para nuestro milagro, ¡Dios nos sorprende con una solución que es más milagrosa de lo que imaginamos!


La espera puede parecer larga… tan larga que nos preguntamos si Dios nos ha olvidado. Pero cuando pensamos que es demasiado tarde para nuestro milagro, ¡Dios nos sorprende con una solución que es más milagrosa de lo que imaginamos!

¿Cómo ha sido tu tiempo devocional últimamente? ¿Pasas momentos de amor con Jesús o, si encuentras tiempo para orar, es por obligación? A veces es bueno detenernos y evaluar nuestro corazón.

Se nos solicita de todos lados; tanto es así que podemos olvidarnos de descansar. No sólo para descansar nuestro cuerpo, sino también nuestra alma y nuestro espíritu. Sin embargo, Dios nos promete que su descanso es nuestra fortaleza.

“Ya no hay más condenación para los que están en Cristo Jesús”. Escuchamos esto a menudo en las iglesias que predican la gracia. Entonces, cuando nos sentimos culpables, ¿deberíamos rechazar ese sentimiento? ¡No necesariamente!

Después de un fracaso doloroso o de un sermón motivador, muchas veces tomamos la decisión de cambiar esto o aquello. Pero la mayoría de las veces no dura. ¿Por qué vuelven nuestros malos hábitos?