Todos sabemos que el orgullo es un defecto desagradable (incluso un pecado) y, en aras de la humildad, a veces rechazamos los elogios. ¿Dónde está la línea entre estar orgulloso de un logro y tener orgullo?


Todos sabemos que el orgullo es un defecto desagradable (incluso un pecado) y, en aras de la humildad, a veces rechazamos los elogios. ¿Dónde está la línea entre estar orgulloso de un logro y tener orgullo?

Sabemos que lo mejor que Dios nos ha dado es su Hijo Jesús. Su sacrificio nos dio vida eterna, ¿qué más podemos pedir? La generosidad de Dios no tiene límite y nuestro Padre quiere bendecir aún más a sus hijos.

Nuestro proyecto avanzaba muy bien, pero últimamente parece que nuestros esfuerzos ya no están dando frutos. Podemos intentar encontrar la razón, pero quizás también, que se trata sólo de un descanso obligado, sólo de un pequeño descanso saludable.

Cuando se trata de matrimonio, a veces la gente lo desea tanto que no pueden admitirlo porque tienen miedo de decepcionarse si algún día no sucede. Irónicamente, pueden perder la esperanza de obtener lo que esperan que Dios les dé algún día.

Obtuve mi primer teléfono inteligente hace ocho años, después de casarme y tener mi primer hijo. Esto significa que he vivido todos mis años de soltería sin un dispositivo al que recurrir durante el tiempo de inactividad. ¿Sabes de qué estoy hablando?