Somos verdaderamente privilegiados de ser hijos de Dios. Cuando lo hacemos nuestra fuente, podemos vivir en su descanso y ofrecer ese descanso a quienes nos rodean.


Somos verdaderamente privilegiados de ser hijos de Dios. Cuando lo hacemos nuestra fuente, podemos vivir en su descanso y ofrecer ese descanso a quienes nos rodean.

Esta es una de las últimas palabras de Jesús. Las personas solteras también podemos sentir a veces que Dios nos ha olvidado. Sin embargo, a pesar de sus preguntas, el apego de Jesús a su Padre no cambió. Una gran lección para nosotros hoy.

La vergüenza puede sentirse como un peso sofocante, que nos convence de que somos defectuosos, inútiles o que no tenemos redención. Pero la Biblia no sólo habla de la vergüenza, sino que también nos ofrece un camino hacia la curación.

En muchos diccionarios, las palabras “asistir” y “paciente” a menudo se consideran intercambiables. La diferencia es realmente muy sutil, pero vale la pena prestarle atención.

Algunos hombres solteros se quejan de que las mujeres son tan independientes que no se sienten bienvenidos. Es cierto que esta actitud puede ser repulsiva, pero también es cierto que pueden vivir sin un hombre. ¿Cuál es el punto medio?