Cuando aceptamos entregar nuestra vida a Jesús, permitiéndole ser nuestro Salvador y Señor, nos convertimos en el tiempo del Espíritu Santo. Y esto es muy beneficioso para una persona soltera. Esta semana, consideremos los primeros cuatro beneficios.
Por supuesto, el fruto más importante del arrepentimiento es la restauración de nuestro acceso a Dios, la capacidad de entrar en su presencia. Pero también hay otros beneficios que podemos considerar para animarnos a apartarnos del pecado.




