El Espíritu Santo nos ayuda mucho en todas las áreas, incluyendo los desafíos de la soltería. Nos sostiene con su amor, gozo, paz y paciencia, como vimos la semana pasada. Ahora veamos cinco beneficios más.
Detente un momento y piensa: la etapa en la que te encuentras es parte de tu entrenamiento. Dios quiere moldear tu alma, transformar tus pensamientos, tu carácter. Quiere enseñarte una lección muy específica; ¿estás escuchando?





