Las oportunidades a veces surgen en circunstancias inesperadas. Para notarlos y no perderlos, tienes que tener mucho cuidado. Un principio que se aplica no sólo a nuestra búsqueda de pareja, sino también a nuestra relación con Dios.

Soltero en el mirador

La diferencia entre el amor y la lujuria
Sentimos que nuestros corazones laten más rápido, nos sonrojamos de asombro al verla por primera vez. “¡Estoy enamorado!” ¿En serio? ¿Es realmente amor o es más lujuria?

Recuerda nuestros privilegios de perseverar
Sabemos lo que Dios espera de nosotros, pero cuando nos enfrentamos a deseos urgentes (¡como estar en una relación!), a veces perdemos el deseo de permanecer fieles a Dios. Mire las razones por las que permanecemos en santidad.

El Señor nos escucha cuando llamamos
Podemos sentir que nuestras oraciones no son escuchadas cuando no son respondidas de la manera que queremos que sean. ¡Especialmente cuando estamos solteros y todavía no tenemos a nadie a la vista!

¡Eres muy quisquilloso!
¡Qué soltero no ha escuchado esta reseña! Palabras que a menudo provienen de los padres, que están realmente ansiosos por vernos casados. ¿Cómo debemos reaccionar ante estos comentarios que pueden resultar irritantes?



