Malentendidos, burlas, ataques… Podemos ser víctimas de todo tipo de injusticias, unas más dolorosas que otras. Pero cuando somos hijos de Dios, tenemos esperanza de una restauración.

Cuando otros nos lastiman

¡Hablas!
Sí, la oración de los justos es muy eficaz. Pero a veces Dios también nos pide que usemos la hermosa voz que nos ha dado para mostrar su amor, para expresar nuestras necesidades y sentimientos, y para defendernos.

Acepta la corrección de Dios
La idea de “corrección” no se ve como una experiencia positiva para la mayoría de nosotros, y lo ha sido desde la infancia. Sin embargo, la justa corrección de Dios puede ser muy beneficiosa. Sobre todo, no debe evitarse.

Invitado a la mesa del Rey
En una cena de negocios, son los empleados más eficientes o de mayor rango los que se sientan en la mesa ejecutiva. Pero en la mesa de Dios, es nuestra filiación espiritual la que nos da un lugar de honor.

Su reinado... ¡sobre todo!
Es fácil pensar en Dios y reconocer su reino cuando estamos en nuestra asamblea dominical. Pero durante la semana, en nuestro trabajo o en nuestro tiempo libre, ¿nos tomamos el tiempo para reconocer su soberanía?



