Cuando tomamos la decisión de seguir a Jesús, también abandonamos ciertos hábitos destructivos. Pero, ¿y si nuestros viejos amigos vuelven a visitarnos? ¿Cómo mantener el rumbo?

¿Cómo revisitar el pasado sin retroceder?

Lo siento lo suficiente para cambiar
¿Estamos listos para dar la espalda al pecado y seguir a Jesús? Él nos dará la fuerza para hacer lo que nos ha llamado a hacer.

Cierra el grifo parlante
Todos conocemos a una persona cuyo interminable fluir de palabras acaba por marearnos. Mantener una conversación es un arte y es bueno aprender a cerrar los labios de vez en cuando. Sobre todo cuando estamos solteros y buscamos pareja.

Vuelta a los origenes
Podemos perdernos fácilmente en debates teológicos y cuestiones doctrinales muy puntuales. Ampliar nuestro conocimiento de la Biblia es una gran práctica, pero a veces es bueno volver a lo básico: amar a Dios.

¿Lo ves?
Nos distraemos tan fácilmente. Tenemos un proyecto por terminar, pero nos perdemos en los videos cortos que nos ofrecen nuestras redes sociales. No es de extrañar entonces que también perdamos de vista el Reino de Dios que nos rodea.



