Cuando tenemos el deseo de estar en una relación, es normal, en ocasiones, preguntarnos por qué seguimos solos y cómo encontrar pareja. Pero estas preguntas nunca deben convertirse en una preocupación.
¡Qué difícil es confiar en Dios! Nos apresuramos a controlar cada aspecto de nuestras vidas. Sin embargo, su paz supera con creces la satisfacción de un proyecto terminado. Es esta verdadera paz la que debemos buscar a toda costa.








