Cuando tenemos el deseo de estar en una relación, es normal, en ocasiones, preguntarnos por qué seguimos solos y cómo encontrar pareja. Pero estas preguntas nunca deben convertirse en una preocupación.
Detente un momento y piensa: la etapa en la que te encuentras es parte de tu entrenamiento. Dios quiere moldear tu alma, transformar tus pensamientos, tu carácter. Quiere enseñarte una lección muy específica; ¿estás escuchando?








