Cuando las circunstancias parecen indicar que ya no avanzamos en la vida, que todos los demás se casan menos nosotros, podemos estar seguros de que Dios todavía está obrando transformándonos a la imagen de Su Hijo.


Cuando las circunstancias parecen indicar que ya no avanzamos en la vida, que todos los demás se casan menos nosotros, podemos estar seguros de que Dios todavía está obrando transformándonos a la imagen de Su Hijo.

A veces siento que no pertenezco a un grupo, que soy diferente. Pero cuando estoy con otros creyentes, sé que mi identidad en Cristo supera cualquier cosa que no tenga en común con mis compañeros.

Este es un ejercicio que a veces hacemos a final de año o al principio. Sin embargo, tomarse un tiempo para la introspección diaria es un muy buen hábito.

Se nos solicita de todos lados; tanto es así que podemos olvidarnos de descansar. No sólo para descansar nuestro cuerpo, sino también nuestra alma y nuestro espíritu. Sin embargo, Dios nos promete que su descanso es nuestra fortaleza.

Dios dice que hay bendiciones para el célibe que usa su única estación para enfocarse más en Él. Seríamos tontos si no tomáramos en serio su consejo.