Vivimos en un mundo de información, nadamos en una abundancia de conocimiento. Tanto es así que ya no vemos la necesidad de un mentor. Sin embargo, la Biblia alienta fuertemente esta práctica.


Vivimos en un mundo de información, nadamos en una abundancia de conocimiento. Tanto es así que ya no vemos la necesidad de un mentor. Sin embargo, la Biblia alienta fuertemente esta práctica.

Malentendidos, burlas, ataques… Podemos ser víctimas de todo tipo de injusticias, unas más dolorosas que otras. Pero cuando somos hijos de Dios, tenemos esperanza de una restauración.

Sí, la oración de los justos es muy eficaz. Pero a veces Dios también nos pide que usemos la hermosa voz que nos ha dado para mostrar su amor, para expresar nuestras necesidades y sentimientos, y para defendernos.

Escenario clásico: estamos empezando a limpiar nuestra cocina y recibimos una llamada de un amigo. Una hora más tarde, nuestra limpieza no ha progresado. Sin embargo, poder terminar lo que emprendemos es un activo esencial para el éxito.

Por supuesto, hacer lo que Dios quiere es muy importante. Pero Dios no quiere pequeños robots. También quiere que nuestras acciones estén acompañadas de una buena actitud.