Tener metas es algo muy bueno. Todos deberíamos fijarnos diferentes metas. Pero de todos las metas por las que podemos trabajar, el matrimonio no es una de ellas. Sin duda es un deseo intenso, pero no puede ser una meta.

Tener metas es algo muy bueno. Todos deberíamos fijarnos diferentes metas. Pero de todos las metas por las que podemos trabajar, el matrimonio no es una de ellas. Sin duda es un deseo intenso, pero no puede ser una meta.