Sabemos quién es Dios; sabemos que tenemos que venerarlo. Pero a veces, generalmente después de una oración sin respuesta, experimentamos más que desilusión, estamos enojados con Dios. ¿Qué hacer con este sentimiento?


Sabemos quién es Dios; sabemos que tenemos que venerarlo. Pero a veces, generalmente después de una oración sin respuesta, experimentamos más que desilusión, estamos enojados con Dios. ¿Qué hacer con este sentimiento?

Ha dicho cosas terribles sobre ti y quieres devolverle el favor compartiendo sus fechorías con todos. Sin embargo, esto no es lo que Dios espera de sus hijos, y seguirlo … ¡cambiaría el mundo!

Cuando pensamos en la perfección de Dios y nuestra naturaleza caída, podemos pensar que es imposible para nosotros agradar a Dios. Sin embargo, no está fuera de nuestro alcance, e incluso es … ¡bastante simple!

Muchos solteros están desesperados por encontrar pareja. Sin embargo, el celibato no es una enfermedad ni un problema a tratar. Al contrario, en las manos de Dios, ¡es incluso una oportunidad!

Oraciones sin respuesta, oportunidades perdidas, corazones rotos… muchas circunstancias pueden hacernos llorar. Pero en las manos de Dios, estas lágrimas son semillas que luego nos darán alegría.