Después de un fracaso doloroso o de un sermón motivador, muchas veces tomamos la decisión de cambiar esto o aquello. Pero la mayoría de las veces no dura. ¿Por qué vuelven nuestros malos hábitos?


Después de un fracaso doloroso o de un sermón motivador, muchas veces tomamos la decisión de cambiar esto o aquello. Pero la mayoría de las veces no dura. ¿Por qué vuelven nuestros malos hábitos?

¿Haces esto? A veces tenemos dificultades para encontrar tiempo para hablar con Dios y mucho menos para interceder por los demás. Sin embargo, no es sólo nuestro deber, ¡también es muy beneficioso para nuestro crecimiento espiritual!

A veces nuestra sensación de derrota es tan grande que sentimos que Dios nos ha abandonado. Alternamos entre la ira y la desesperación. ¿Hay alguna solución?

Dios dice que hay bendiciones para el célibe que usa su única estación para enfocarse más en Él. Seríamos tontos si no tomáramos en serio su consejo.

En nuestras redes sociales, encontramos gatos gruñones muy lindos. Pero cuando se trata de un gato que tenemos que cuidar y se niega obstinadamente a nuestro cuidado, es menos lindo, es incluso una carga. ¿Eres el mismo?