¿Cómo ha sido tu tiempo devocional últimamente? ¿Pasas momentos de amor con Jesús o, si encuentras tiempo para orar, es por obligación? A veces es bueno detenernos y evaluar nuestro corazón.


¿Cómo ha sido tu tiempo devocional últimamente? ¿Pasas momentos de amor con Jesús o, si encuentras tiempo para orar, es por obligación? A veces es bueno detenernos y evaluar nuestro corazón.

Se nos solicita de todos lados; tanto es así que podemos olvidarnos de descansar. No sólo para descansar nuestro cuerpo, sino también nuestra alma y nuestro espíritu. Sin embargo, Dios nos promete que su descanso es nuestra fortaleza.

“Ya no hay más condenación para los que están en Cristo Jesús”. Escuchamos esto a menudo en las iglesias que predican la gracia. Entonces, cuando nos sentimos culpables, ¿deberíamos rechazar ese sentimiento? ¡No necesariamente!

Después de un fracaso doloroso o de un sermón motivador, muchas veces tomamos la decisión de cambiar esto o aquello. Pero la mayoría de las veces no dura. ¿Por qué vuelven nuestros malos hábitos?

¿Haces esto? A veces tenemos dificultades para encontrar tiempo para hablar con Dios y mucho menos para interceder por los demás. Sin embargo, no es sólo nuestro deber, ¡también es muy beneficioso para nuestro crecimiento espiritual!