Nadie necesita enseñarnos la ley del talión (ojo por ojo). Nuestra carne sólo se satisface cuando nuestro agresor se convierte en víctima. Pero esta vía sólo produce más represalias. Dios tiene otro camino para nosotros.


Nadie necesita enseñarnos la ley del talión (ojo por ojo). Nuestra carne sólo se satisface cuando nuestro agresor se convierte en víctima. Pero esta vía sólo produce más represalias. Dios tiene otro camino para nosotros.

Dios comienza guiándonos hacia Su plan perfecto con Sus principios bíblicos. Luego vienen nuestras faltas y las de los demás; dolor y corazón roto. Pero, este no es el final. El plan perfecto de Dios incluye sanidad, perdón y resurrección.

Cuando experimenté el rechazo, cuestioné cada detalle de la situación, lo que solo empeoró el dolor. Pero también aprendí que hay mejores formas de lidiar con el rechazo.

Todos queremos que Dios solucione nuestros problemas y quite nuestro sufrimiento. Pero a veces lo que Dios saca de nuestra vida es una persona, un bien material o una actividad que amamos mucho. Pero gracias a nuestro pastor, nada nos faltará.

Ya sea por la pérdida de un ser querido, o por el fracaso de una relación o de un proyecto, todos pasamos por momentos de duelo o decepción. Pero a pesar de lo doloroso que puede ser, el dolor también puede limpiar nuestros corazones.