Cuando una situación no va en la dirección que queríamos, una de las primeras reacciones humanas es buscar a un responsable. ¡Y estamos listos para culpar a cualquiera, incluso a Dios!


Cuando una situación no va en la dirección que queríamos, una de las primeras reacciones humanas es buscar a un responsable. ¡Y estamos listos para culpar a cualquiera, incluso a Dios!

Nos encanta hablar mucho sobre el amor, la paz y el favor de Dios. ¡Y todo esto es cierto! ¡Pero no debemos olvidar que también somos soldados en una misión para destruir las obras del diablo!

Varias veces en su ministerio, Jesús les dijo a sus discípulos que estuvieran listos para el fin, para no perder la llegada de la gloria de Dios. Cientos de años después, ese mensaje aún se aplica. Y nosotros, ¿estamos preparados?

A veces hacemos un gesto con buena intención, pero es mal recibido. Pensamos que estábamos siendo generosos y la otra persona se ofendió. ¿Qué hacer entonces? Y lo más importante, ¿podemos prevenir estas sorprendentes reacciones?

Cuando tenemos el deseo de estar en una relación, es normal, en ocasiones, preguntarnos por qué seguimos solos y cómo encontrar pareja. Pero estas preguntas nunca deben convertirse en una preocupación.