Todos hemos experimentado decepciones; deseos incumplidos. ¿Es mejor no esperar para no decepcionarnos? No, la esperanza es una fuerza esencial en nuestras vidas. Las decepciones no deben detenernos, sino llevarnos a hacer algunos ajustes.


Todos hemos experimentado decepciones; deseos incumplidos. ¿Es mejor no esperar para no decepcionarnos? No, la esperanza es una fuerza esencial en nuestras vidas. Las decepciones no deben detenernos, sino llevarnos a hacer algunos ajustes.

Nuestras emociones pueden estar heridas, nuestros corazones quebrantados, y necesitamos buscar sanación. ¡Pero eso no significa que ya no podamos amar! A través del Espíritu Santo, podemos acceder a otra fuente de emociones.

Ya sea después de un largo día de trabajo o después de meses luchando contra un gran desafío, es bueno tomarse un tiempo para descansar. ¡Dios incluso hizo del descanso un mandamiento! Pero cuidado, descansar no significa descuidarse.

Es una expresión muy popular. Se puede usar para estar preparado (en el sentido de: para estar seguro) o por preocupación (es decir: ¿Y si ocurriera algo tan desafortunado…?). Estar preparado es bueno, pero no estar preocupado.

Esta es la época del año en la que celebramos nuestros éxitos y elegimos aprender de nuestros errores. ¡Un ejercicio igualmente valioso para Passion374!